
Existe una figura que me llama la atención y me quema: el desagradable. De un tiempo a esta parte venimos viendo en la tele un tipo de personaje que se dedica a actuar bruscamente. Se encuentran entre los “jurados” y “profesores” de esta inundación de programas mal llamados “de realidad” (¿intencionalidad?) o entre los “contertulios” (por llamarlos de alguna manera pues un debate también requiere respeto) en discusiones variopintas.
Ya sé lo que vendrá a algunas mentes...que a veces no les falta razón. Y desde luego que en muchas ocasiones comparto su opinión. No seré yo quien defienda esos jurados de “lluvia de estrellas” o similares...blandengues y mucho más crueles pues celebraban con mucha pompa y daban ilusiones a unos tiernos infantes, inocentes de la falta de claridad de sus padres (los niños deben estar jugando con niños en lugares de y para niños). No es el fondo sino la forma. Recientemente he visto imágenes de “Fama” y el concepto se repite. Cómo poder concentrarse en una tarea cuando alguien te está gritando enojosamente. Es irritante. Sólo cuando la persona se derrumba, se ablanda el corazón y se acercan con arrumacos y por-tu-bien-es (¿o con la tranquilidad de haber cumplido la expectativa de la productora?).
Hemos creado una cultura de lo fastidioso, de lo áspero. No me extrañaría que todos los productos de televisión tuvieran su “desagradable” de guardia... y así, por ejemplo, “Aladín” pasaría a llamarse “Jafar y sus enemigos” y de seguir por este camino, los “Goonies” serán “Los Canis”.
No se trata de no ser críticos, autoritarios en la educación, disciplinados, sinceros, tajantes, de ideas claras...no se trata de no corregir si algo está mal, de no actuar para no crear traumas...conviene ser asertivos.
Ya sé lo que vendrá a algunas mentes...que a veces no les falta razón. Y desde luego que en muchas ocasiones comparto su opinión. No seré yo quien defienda esos jurados de “lluvia de estrellas” o similares...blandengues y mucho más crueles pues celebraban con mucha pompa y daban ilusiones a unos tiernos infantes, inocentes de la falta de claridad de sus padres (los niños deben estar jugando con niños en lugares de y para niños). No es el fondo sino la forma. Recientemente he visto imágenes de “Fama” y el concepto se repite. Cómo poder concentrarse en una tarea cuando alguien te está gritando enojosamente. Es irritante. Sólo cuando la persona se derrumba, se ablanda el corazón y se acercan con arrumacos y por-tu-bien-es (¿o con la tranquilidad de haber cumplido la expectativa de la productora?).
Hemos creado una cultura de lo fastidioso, de lo áspero. No me extrañaría que todos los productos de televisión tuvieran su “desagradable” de guardia... y así, por ejemplo, “Aladín” pasaría a llamarse “Jafar y sus enemigos” y de seguir por este camino, los “Goonies” serán “Los Canis”.
No se trata de no ser críticos, autoritarios en la educación, disciplinados, sinceros, tajantes, de ideas claras...no se trata de no corregir si algo está mal, de no actuar para no crear traumas...conviene ser asertivos.



1 comentario:
Tio, ¿no podías haber puesto otro ejemplo? Los goonies ni tocarlos...
jejeje
Roberto
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